Cuando dejas de confiar en Dios y comienzas a confiar en tus propias fuerzas.

A veces creemos que nuestra seguridad depende del dinero, el trabajo, los contactos, la experiencia o todo lo que hemos logrado. Pero la historia del censo de David nos recuerda algo importante: el problema no está en tener recursos, sino en confiar más en ellos que en Dios.
David quiso saber cuántos soldados tenía porque su corazón comenzó a buscar seguridad en la fuerza de su ejército. Hoy nosotros también podemos caer en lo mismo cuando pensamos que estaremos bien únicamente por lo que poseemos o controlamos.
Dios quiere que trabajemos, planifiquemos y seamos responsables, pero nunca que olvidemos quién sostiene realmente nuestra vida.
¿En qué estás poniendo tu confianza hoy?
Lee la reflexión completa en el siguiente enlace:
https://somoscristianos.org/cuando-dejas-de-confiar-en-dios-y-comienzas-a-confiar-en-tus-propias-fuerzas/?fsp_sid=14739