Ni lo santo a los perros ni las perlas a los cerdos.

Muchas veces Jesús habló con palabras fuertes para enseñarnos verdades profundas. “No den lo santo a los perros ni echen sus perlas a los cerdos” no habla de odio, sino de discernimiento. Esta reflexión nos recuerda que no todo el mundo sabrá valorar lo que Dios puso dentro de nosotros. Hay conversaciones que edifican… y otras que solo destruyen. Aprende a cuidar tu corazón, tu fe y tu paz.
Lee la reflexión completa en el siguiente enlace:
https://somoscristianos.org/ni-lo-santo-a-los-perros-ni-las-perlas-a-los-cerdos/?fsp_sid=11922