La historia del “yo puedo solo”.

A veces la vida nos hace creer que lo tenemos todo bajo control.
Trabajo,Dinero,Casa,Prestigio,Planes.
Y sin darnos cuenta comenzamos a vivir en el “yo puedo solo… yo no necesito a nadie… yo tengo el control”.
Pero hay momentos que rompen el orgullo humano y nos recuerdan algo muy duro:
sin Dios, el corazón termina vacío aunque lo tenga todo.
Esta historia de Abel ha tocado a muchas personas porque refleja una realidad que casi nadie quiere aceptar.
Quédate hasta el final… porque quizá esta reflexión llegue a tu vida justo en el momento correcto.
Lee la reflexión completa en el siguiente enlace:
https://somoscristianos.org/la-historia-del-yo-puedo-solo/?fsp_sid=12282