Hipócrita, saca la viga de tu ojo.

A veces somos expertos en ver los errores de los demás… pero olvidamos mirar nuestro propio corazón. Jesús nos enseñó que antes de corregir a alguien, primero debemos reconocer nuestras propias fallas y permitir que Dios nos transforme. Esta reflexión nos recuerda que la humildad vale más que la hipocresía y que la gracia de Dios también es para nosotros.
Lee la reflexión completa en el siguiente enlace:
https://somoscristianos.org/hipocrita-saca-la-viga-de-tu-ojo/?fsp_sid=11872