Hay manos que bendicen… y hay manos que destruyen.

No toda mano que se pone sobre tu cabeza debe ser recibida sin discernimiento. La Biblia muestra que la imposición de manos es algo serio: puede representar bendición, oración, sanidad, autoridad espiritual o envío ministerial. Pero precisamente por eso no debe tomarse a la ligera. En Deuteronomio 34:9 dice que Josué fue lleno del espíritu de sabiduría porque Moisés había puesto sus manos sobre él. Pero no fue un acto mágico. Moisés no le transfirió poder propio a Josué. Dios ya había escogido a Josué, y la imposición de manos confirmó públicamente ese llamado. También vemos que Jesús imponía las manos […]
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