Lavarte las manos no te hace inocente.



Este momento muestra cuando Pilato intenta evadir su responsabilidad lavándose las manos, declarando que no es culpable de la condena de Jesús. Sin embargo, aunque quiso quedar libre ante el pueblo, su decisión permitió una injusticia. Nos recuerda que ignorar la verdad o no actuar correctamente también es una forma de participar en el error.

Lee la reflexión completa en el siguiente enlace:

https://somoscristianos.org/lavarte-las-manos-no-te-hace-inocente/?fsp_sid=6567

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